
Todos hemos vivido casi las mismas experiencias en nuestra vida.
Todos hemos querido, todos hemos perdido, todos hemos llorado hasta no poder echar una lágrima mas, todos nos hemos reído hasta dolernos la barriga, todos hemos pasado malos momentos.
Nunca podrás olvidar el primer beso, tu primera historia de amor, tus primeros amigos, tus primeras ilusiones, tus primeras risas, la primera vez que lloraste, la primera vez que te enamoraste, la primera vez que perdiste la cabeza, la primera vez que suspendiste, la primera vez que lloraste de felicidad, la primera vez que pensaste que tanta felicidad no era normal, que había trampa, que no podía ser así, que a ti no te pasaba eso, la primera vez que viviste la vida como un sueño, el primer desengaño, el primer desamor, la primera pelea con tu amiga, la primera reconciliación, tu primera vez, tu primera charla filosófica con tus amigos, la primera vez que diste un buen consejo, la primera vez que tenias complicidad con alguien, la primera vez que tenias ganas de sonreír y una sonrisa se apoderaba de tu cara, la primera vez que tus ojos brillaban de la emoción, la primera vez que te reístes porque estabas mal y no había solución…
Todos hemos pasado por este tipo de situaciones, que te hacen madurar, que te hacen ser mejor persona, que te liberan de todas las ataduras que te oprimen, que demuestran como eres en realidad.
Que te hacen ver que no puedes con todo, que necesitas a alguien a tu lado, aunque creas que eres fuerte, que nada te afecta, un día te das cuenta de que no eres como pensabas, y en ese mismo momento cuando te ofrecen su ayuda empiezas a apreciar a las personas tan importantes que tienes alrededor…
Y lo único que tienes que hacer es cuidarlas…
Tu mirada esconde la locura...