
Tic tac tic tac, seguía cantando el reloj que estaba colgado en la pared de mi habitación. Tic tac tic tac, no me dejaba concentrarme en aquel acertijo, tic tac tic tac. Demasiadas preguntas y pocas respuestas lógicas, preguntas que rondan por la cabeza, te desconcentran de lo que haces, pierdes la noción, viajas al paraíso de las preguntas sin respuestas, no encuentras el porque y cuando lo encuentras, ves que si no hubieses rodeado tanto a aquella pregunta hubieses sacado conclusiones más fácilmente..
Tic tac tic tac otra vez la hora de levantar otra vez retroceder ese vídeo y volverlo a empezar. Rutina. ¿Y qué piensas hacer hoy? Lo mismo que ayer. Lo mismo que antes de ayer. Lo mismo que mañana. Lo mismo que el año que viene, solo las pequeñas cosas cambiaran, pero será lo mismo, claro, buscaré distintas respuestas, distintos acertijos, pero siempre hay preguntas que no tienen respuestas, laberintos...
Últimamente la lluvia se esta convirtiendo en rutina.
Tu mirada esconde la locura...
